C. S. LEWIS
(1898-1963)
C. S. (Clive Staples) Lewis nació el 29 de noviembre de 1898 en Belfast (Irlanda del Norte). Sus padres eran Flora Augusta Hamilton, hija de un pastor anglicano, y Albert James Lewis, abogado de ascendencia galesa.
Sus familiares y amigos le llamaban Jack, nombre que adoptó después de que su perro Jacksie falleciese atropellado cuando Lewis todavía era un niño.
Lewis creció rodeado de libros, hecho que facilitó su interés por la literatura desde temprana edad. Muy imaginativo, junto a su hermano Warren creó diferentes mundos fantásticos que más tarde reflejaría en sus textos.
Combatió en la Primera Guerra Mundial formando parte del ejército inglés, y estudió lengua y literatura griega y latina en la Universidad de Oxford. En esta misma universidad fue profesor de inglés durante los años 1925 y 1955. Más tarde impartió clases de literatura medieval y renacentista en Cambridge.
Citas de C. S. Lewis
La tarea del educador moderno no es la de cortar selvas, sino la de regar desiertos.
El sexo tendrá cuerpos desnudos, pero la amistad tiene personalidades desnudas.
Somos lo que creemos que somos.
Nunca se es demasiado viejo para fijar una nueva meta o para soñar un nuevo sueño.
Los fracasos son los dedos situados hacia el éxito.
En la literatura y en el arte en general quien busca ser original jamás será original, mientras que si simplemente se busca expresar la verdad (sin preocuparse en absoluto si antes se ha dicho o no) se convertirá en original sin haberse dado cuenta.
Si buscas la verdad al final encontrarás comodidad. Si buscas comodidad, no encontrarás ni comodidad ni verdad, sólo buenos deseos en el inicio y al final desesperación.
¿Tienes mucho pesar en dejar este mundo maravilloso? Vendrán mejores cosas que las que vas a dejar atrás.
El valor no es simplemente una virtud, sino la forma de todas las virtudes en los momentos adversos.
El cristianismo, si es falso, carece de importancia, si es verdadero, es de infinita importancia. La única cosa que no puede ser es importante a medias.
Creo en el cristianismo como creo que el sol amanece. No sólo porque lo veo, también porque por ello veo todo lo demás.
Los humanos son anfibios: mitad alma, mitad animal. Como espíritus pertenecen al mundo eterno, como animales viven en su tiempo.
Un hombre no puede disminuir la gloria de Dios por no creer, al igual que un loco no puede apagar el sol por escribir “oscuridad” en la pared de su habitación.
(1898-1963)
C. S. (Clive Staples) Lewis nació el 29 de noviembre de 1898 en Belfast (Irlanda del Norte). Sus padres eran Flora Augusta Hamilton, hija de un pastor anglicano, y Albert James Lewis, abogado de ascendencia galesa.
Sus familiares y amigos le llamaban Jack, nombre que adoptó después de que su perro Jacksie falleciese atropellado cuando Lewis todavía era un niño.
Lewis creció rodeado de libros, hecho que facilitó su interés por la literatura desde temprana edad. Muy imaginativo, junto a su hermano Warren creó diferentes mundos fantásticos que más tarde reflejaría en sus textos.
Combatió en la Primera Guerra Mundial formando parte del ejército inglés, y estudió lengua y literatura griega y latina en la Universidad de Oxford. En esta misma universidad fue profesor de inglés durante los años 1925 y 1955. Más tarde impartió clases de literatura medieval y renacentista en Cambridge.
Citas de C. S. Lewis
La tarea del educador moderno no es la de cortar selvas, sino la de regar desiertos.
El sexo tendrá cuerpos desnudos, pero la amistad tiene personalidades desnudas.
Somos lo que creemos que somos.
Nunca se es demasiado viejo para fijar una nueva meta o para soñar un nuevo sueño.
Los fracasos son los dedos situados hacia el éxito.
En la literatura y en el arte en general quien busca ser original jamás será original, mientras que si simplemente se busca expresar la verdad (sin preocuparse en absoluto si antes se ha dicho o no) se convertirá en original sin haberse dado cuenta.
Si buscas la verdad al final encontrarás comodidad. Si buscas comodidad, no encontrarás ni comodidad ni verdad, sólo buenos deseos en el inicio y al final desesperación.
¿Tienes mucho pesar en dejar este mundo maravilloso? Vendrán mejores cosas que las que vas a dejar atrás.
El valor no es simplemente una virtud, sino la forma de todas las virtudes en los momentos adversos.
El cristianismo, si es falso, carece de importancia, si es verdadero, es de infinita importancia. La única cosa que no puede ser es importante a medias.
Creo en el cristianismo como creo que el sol amanece. No sólo porque lo veo, también porque por ello veo todo lo demás.
Los humanos son anfibios: mitad alma, mitad animal. Como espíritus pertenecen al mundo eterno, como animales viven en su tiempo.
Un hombre no puede disminuir la gloria de Dios por no creer, al igual que un loco no puede apagar el sol por escribir “oscuridad” en la pared de su habitación.

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